lunes, 31 de diciembre de 2012

Resumen lector de 2012 del equipo de Atendiendo a Razones

Concluye 2012 y en Atendiendo a Razones lo hace lleno de literatura. Ha sido un año en el que este website se ha establecido como lugar de encuentro para amantes de los libros y ha crecido tanto en contenido como en colaboradores y en visitas. Para hacer un resumen del año les dejamos lo que para los autores de AaR han sido las mejores novelas leídas durante 2012.

Javier Allué (@javiallulli) 
1. 'El Temor de un Hombre Sabio - Patrick Rothfuss'. El segundo día de la historia de Kvothe continúa aquí donde lo dejó 'El Nombre del Viento'. A pesar de que Rothfuss se deja muchas tareas pendientes para el tercer (y último) tomo de la saga, sólo el universo y la extraordinario personaje que ha creado merecen la pena enormemente. 
2. 'La chica mecánica. Paolo Bacigalupi' nos propone un futuro decadente, caliente, húmedo, cibernético y enfermo en pleno trópico, en Tailandia. Un cocktail atractivo en una novela de ciencia ficción que no aporta casi nada nuevo pero que hará pasar un buen rato a los amantes del género. 
3. 'La conjura de Cortés'. Matilde Asensi cierra la saga Martín Ojo de Plata, que la confirma como una escritora de renombre en la novela histórica de aventuras con un relato de piratas, amor y venganza a la más vieja usanza. 

Luis Royo Antín (@luisroyoantin)
1.- 'Ejército enemigo' de Alberto Olmos. Está en mi 'top' por ser una de novela que, con un humor irónico y dejando atrás la corrección política, se centra en dos temas nada usuales o manidos en la literatura y, sin embargo, bien actuales: la influencia que Internet ha tenido en nuestras vidas y la hipocresía que se esconde detrás de la solidaridad, la publicidad y la acción social (conciertos benéficos, famosos que apoyan causas públicamente, jóvenes de clase alta que quieren cambiar el sistema...). Un libro más que necesario para lograr algo tan necesario en nuestros días como remover a los lectores del presente.
2.- 'La insoportable levedad del ser' de Milan Kundera. La novela más cercana a la perfección, tal y como la concibo, tiene que hacer reflexionar al lector, divirtiéndole. 'La insoportable levedad del ser' lo consigue a través de un bombardeo de reflexiones sobre las relaciones humanas, el amor, el destino y las vidas ideales que más de una vez anhelamos. Además, la riqueza de todos sus personajes la hacen extremadamente recomendable y recordable tras finiquitar su lectura. 
3. 'Seda', de Alessandro Baricco. Me ha gustado mucho haber disfrutado este año de una novela capaz de dejarme muchos posos, después de un reducido tiempo de lectura. En poco más de cien hojas, Baricco construye una historia muy depurada en lenguaje, pero con un argumento rico, centrado en una historia de amor protagonizada por un hombre que ha vivido una vida vacía de grandes acontecimientos, hasta que un viaje a Japón le conduce a descubrimientos con los que posiblemente jamás pensó toparse. 

Rocio Nuñez (@potablava13)
1.- 'La sonrisa etrusca' de José Luis Sampedro. Releí varias hojas a lo largo de este año. Cada vez que cojo el libro siento algo especial, se me dibuja una sonrisa en la cara y viajo hasta Italia. Espío al pequeño Bruno para verle crecer y disfruto de la mirada que tiene del mundo don Salvatore Roncone
2.-'Ejército enemigo' de Alberto Olmos. Por fin una novela rompedora. Savia nueva, muy crítica y ácida que te atrapa, te sorprende y te hace replantearte muchos conceptos que hoy en día están presentes en nuestro día a día, como el de solidaridad. 
3.-'Ficciones' de Borges. Poco puedo decir sobre este libro, pues todo o casi todo está dicho. Es una locura perfectamente estructurada. Simplemente, una obra maestra.

Juan Diego Mora (@Juandi_mora)
1.- 'Yo confieso' de Jaume Cabré. Una obra realmente deliciosa. Con una narración original y una trama cautivadora. Sin duda uno de los descubrimientos del año tanto la novela, como el autor. Hace que las horas parezcan minutos, que te saltes la parada del autobús y que la luna se aburra de verte leer y deje su paso al sol.
2.- 'Diez negritos' de Agatha Christie. Fantástica novela negra. Sospecharás de un personaje, pero no será el asesino ya que será asesinado. Sospecharás de otro y también será asesinado. No, no es un cliché, Agatha Christie es la reina del suspense. 
3.- 'El tango de la guardia vieja' de Arturo Pérez Reverte. Volvió el mejor Reverte y lo hizo con una novela que llevaba mucho tiempo en su cabeza. La historia de Max y Mecha te transporta a distintos escenarios con una narración maravillosa a la altura de los mejores. El pícaro y la adinerada, Buenos Aires, Niza y Nápoles. Amor, acción y Reverte.

El equipo de Atendiendo a Razones les desea un feliz 2013.

domingo, 30 de diciembre de 2012

La clásica crónica cultureta

Firma invitada: Sonia Tascón Martínez (@Tasconita)


Hace ya unos días que terminé el libro que estaba leyendo y aún no he empezado otro. No sé qué leer. Esto no me había pasado nunca porque tengo una interminable lista de lecturas pendientes, pero es que desde hace ya algún tiempo mantengo con algunas de mis amistades continuadas conversaciones sobre mi retraso literario. Vamos, que en lo que respecta a la lectura vivo agazapada en la madriguera de los clásicos antiguos, de la cual no salgo más que para olisquear, de vez en cuando, alguna obra no tan antigua, que no actual, y renovar así de paso el aire del agujero. A veces salgo de ahí obligada para leer algo que me han regalado y que, por otro lado, no suele gustarme. Esto no pasa siempre, pero me pasa con frecuencia, lo que hace que me meta de nuevo en la madriguera cargada de razón y me acurruque allí durante un largo período de tiempo. Pero afuera el mundo de la literatura sigue en movimiento, de manera que yo me quedo cada vez más retrasada, sin poder compartir mis gustos y pareceres con casi nadie, y sin temas de conversación con mis amistades lectoras que no quieren ni asomarse a mi madriguera. Es entonces cuando me hago consciente de lo duro que es ser una cultureta, y clásica además.

Para resolver con eficacia esta soledad literaria que padezco pensé aprovechar los dos temas más de moda en este mes de diciembre, la Navidad y el fin del llamado calendario largo de los mayas, hacer alguna que otra lectura relacionada y después compartirlas en este blog, en Twitter, en las conversaciones con mis amigos y hasta en las cenas familiares de estos días. No se me ocurrió una forma más rápida de salir del aislamiento.

Para poder seguir a tiempo las conversaciones que se produjeran en torno a cada uno de lo temas, decidí ponerme en primer lugar con alguna lectura que tuviera que ver con los mayas. Me vino a la cabeza el 'Popol Vuh' y otros textos que fueron recogidos por los propios mayas a partir de su tradición oral; textos que supusieron una reafirmación de su identidad y su cultura después de la conquista española. Algunos de ellos están recogidos por Mercedes de la Garza en 'Literatura maya'. No es necesario decir, lo estáis intuyendo vosotros mismos, que esta no iba a ser la mejor fórmula para quitarme de encima ese tufillo cultureta. Por eso pensé en ampliar horizontes, adentrarme en el desconocido mundo de la literatura apocalíptica y leer alguna novela que tratara sobre el fin del mundo. Investigando un poco salió a la luz el título 'The road', de Cormac MacCarthy, traducida al español como La carretera, y en seguida me acordé de la película que lleva el mismo nombre y que está basada en dicha novela. Me gustó mucho cuando la vi, pero me dejó, como era de esperar, muy desalentada. Pensando que la lectura sería aún más desgarradora, decidí descartarla. Entonces pensé que lo que tenía que hacer era leer directamente el 'Apocalipsis', pero de camino a la estantería me di cuenta de que no tengo ninguna Biblia en casa, así que también tuve que abandonar esta idea. Como mi plan no estaba yendo muy bien, aprovechando que la estaban echando en la tele, hace un par de noches me vi 'El jinete pálido'. Aunque no muchas, se pueden aprender de memoria algunas frases del 'Apocalipsis' en la evocadora e inquietante escena en la que Clint Eastwood llega al campamento de los colonos mientras el personaje de Megan Wheeler lee este pasaje bíblico en voz alta. Si no habéis visto la película, ved esto, que merece la pena; y no os preocupéis, no hay spoilers.

Una vez abandonado el tema apocalíptico me puse con la Navidad que, a priori, me da menos pereza por ser menos oscura y devastadora. Excepto las primeras manifestaciones medievales que nacieron al abrigo de las iglesias, y algo del siglo XVI, poco sé sobre literatura de tema navideño escrita aquí o en español. Buscando en la Red me encontré una antología en dos volúmenes realizada por Rafael Alarcón Sierra: 'Cuentos españoles de Navidad'; el primer volumen es 'De Bécquer a Galdós'; el segundo 'De Valle-Inclán a Ayala'. En el mismo sitio conocí la existencia de una crónica de García Márquez titulada 'Estas Navidades siniestras'. Me llamó la atención el título, pero ni que decir tiene que el colombiano no alaba precisamente esta festividad, así que lo descarté, por miedo a que además de saberme cultureta me tacharan de iconoclasta. Volví entonces la vista a mi madriguera y supe que lo que tenía que hacer era leer a Dickens y su 'A Christmas Carol'. Sin embargo, como me despisto fácilmente, acabé viendo un par de versiones animadas, una de ellas del año 1969, y recordando gracias a un amigo esa divertida sátira que es Los fantasmas atacan al jefe. El cine me hizo olvidar leer un par de relatos que tenía en la cabeza: 'The Gift of the Magi' de O. Henry, 'Un árbol de Noel y una boda' de Dostoievski, 'La carta de Santa Claus para Susie' que, como su nombre indica, es una carta que escribió Twain para su hija Susie haciéndose pasar por Santa Claus, y a Chéjov y su 'Vanka'. Me dejé también, pero esta vez a propósito, a John Grisham y su 'Una Navidad diferente', novela de la que hay versión cinematográfica titulada 'Una Navidad de locos'. Y sin darme cuenta se me había pasado ya la Navidad y las ganas de leer sobre ella. Me dirigí entonces hacia mi estantería haciéndome el firme propósito para el año nuevo de abandonar, al menos por temporadas, la madriguera clásica y cultureta en la que vivo. Sin pensarlo cogí 'El cuarto de atrás' de Carmen Martín Gaite. Ya os contaré qué tal.

sábado, 29 de diciembre de 2012

Sonrisas que ni la muerte trunca (Reseña de 'La sonrisa etrusca' .- José Luis Sampedro)

Rocío Núñez (@potablava13)

A A. J.: “L’amor és donar i donar sense esperar res a canvi”

Volvimos a sobrevivir a otro fin del mundo, pero no nos libramos de las listas, ya sea por el aviso de los mayas o porque simplemente estamos en diciembre y caemos en los tópicos de cada año. Una tuitera, Nebulina, preguntó qué libro nos gustaría leer antes del fin del mundo. Mi respuesta a su pregunta fue: “Volvería a releer 'La sonrisa etrusca' para llorar mucho”. Creo que no hay libro en el mundo al que le tenga más cariño que a esta obra maestra de José Luis Sampedro

'La sonrisa etrusca'
Autor: José Luis Sampedro
Editorial: Alfaguara
Mi madre tiene la manía de cambiar las cosas de sitio cada dos por tres, también de organizar armarios, le chifla, y yo encantada, claro. Un día de un armario apareció La sonrisa etrusca con dos dedos de polvo. Me guardé el libro y mi madre sonrió mientras negaba con la cabeza. Supongo que pensó que no tengo remedio, pues todo lo legible que cae en mis manos, lo leo. No hay vuelta de hoja. 

El viejo cascarrabias Salvatore Roncone no tardó en robarme el corazón. El señor Roncone representa el mundo puro y silvestre que no está contaminado ni por gases ni por más maldad que la de la supervivencia. Es un corazón limpio y luchador que ha sabido (sobre)vivir con una dignidad admirable. Este mundo acaba por enfrentarse al de la ciudad de coches, de gente con prisas y sin nombre y de lo material. Pero ahí está, siempre presente para rescatarnos, para aferrarnos a él cuando nos arrancan, incluso, nuestras raíces: el amor. El amor de verdad, el que se siente cuando una Hortensia se cruza en tu camino en el momento más inesperado (y necesario) o el de un nieto que es capaz de darte vida hasta cuando un cáncer te la roba. 

Dar a sabiendas de que no vas a recibir nada, es más, siendo plenamente consciente de que vas a perder la batalla y la guerra, eso es el amor. Quizá la vida consista precisamente en eso, en perder. Perdemos objetos, recuerdos, lugares y personas continuamente. Es tan habitual que apenas nos damos cuenta. Perder, ese verbo que tanto miedo nos da, que tantas angustias nos produce y que a su vez tanto nos regala. Sí, perder también es ganar, aunque se empeñen en enseñarnos la lección contraria. Perder es crecer, es encararse a la vida, y también a la muerte, con la dignidad que se obtiene al haber aprendido esta asignatura justo a tiempo. Nunca es demasiado tarde para volver a nacer, tampoco para amar como un viejo moribundo o como un niño que aún no se ha enfrentado a la crueldad que la vida esconde en sus rincones.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Cuando lo mísero se vuelve irónico (Reseña de 'Los miserables' .- Víctor Hugo)

Carlos Gamissans  (@gamissans)

'Los miserables' es una obra de riqueza literaria difícil de igualar. Extensa, épica, escrita en una época en que los escritores (y Víctor Hugo especialmente) eran los faros de una sociedad que se destruía y reconstruía entre revoluciones sangrientas, es una de las obras imprescindibles para cualquier amante de la literatura. El autor quiere contar la historia de su país desde la óptica de los olvidados, de quienes son maltratados por una sociedad injusta que no premia la bondad, o incluso parece castigarla. 

Jean Valjean, el inolvidable protagonista, sufre más que nadie la crudeza del sistema. Condenado a prisión por robar el pan que su familia necesitaba para sobrevivir, trata de escapar y como resultado se multiplica su castigo. Al salir es un hombre condenado a llevar de por vida el estigma del ladrón, a deambular sin rumbo y sin hogar y a ser el eterno fugitivo cuya pena no se consume nunca. Pero en cuanto recibe una prueba de bondad que interpreta como una señal divina, su corazón revive y decide dedicar todas sus energías a ayudar a los desgraciados. 

'Los miserables'
Autor: Víctor Hugo
Editorial: Austral
Leí 'Los miserables' en un mísero documento de Word, en una traducción mala de origen o empobrecida en su traslación digital. Quizá fuera mejor así. Pese a los numerosos errores, los artículos fuera de lugar y las palabras que no existen en nuestra lengua, pude apreciar la calidad de la prosa de Víctor Hugo. Pero no fue eso lo que más me llamó la atención, sino el elenco de personajes cuyas historias, inconexas en apariencia, se enlazan como las notas de una bella melodía. 

Gavroche, el niño filósofo que corre libre y abandonado en las calles de París, como el hombre salvaje de Rousseau en su versión urbana; Cosette, la joven adoptada por Jean Valjean que personifica la inocencia; Marius, el orgulloso revolucionario que desafía a la represión de la autoridad sin miedo a perder la vida; Javert, el policía que persigue a Jean Valjean con un fanatismo criminal. Y tantos otros seres a los que Víctor Hugo da alma, cuyas historias nos conmuevan porque son tan humanas que nunca dejarán de serlo. Personajes que se dejan llevar por sus sentimientos y por sus ideales, sin perder nunca su sentido del deber; personajes que no dejan de sufrir pero tampoco de amar. 

Cuando murió Víctor Hugo, se le enterró con los honores de un rey. Autor comprometido en política, capaz de leer y traducir el siglo XIX francés mejor que cualquier historiador, supo dar voz a los mudos y poner en primer plano a quienes siempre se quedan fuera de cámara, como diríamos en estos tiempos audiovisuales. 'Los miserables' es su mejor obra. Nunca decae pese a su longitud, nunca cae en la pedantería ni siquiera cuando explica la rebelión de junio de 1832 o la batalla de Waterloo. Su relato da sentido a la esperanza, porque los hombres humildes zarandeados por la historia pueden encontrar el amor entre los escombros.

sábado, 22 de diciembre de 2012

Déjalo todo por mí, búscame (Reseña de 'Plegarias nocturnas' .- Santiago Gamboa)

M. J. Secorún (firma invitada)

Jamás había llegado a mis manos la obra de Santiago Gamboa, hasta que pude descubrir esta gran historia de amor, 'Plegarias nocturnas', en la que dos hermanos que buscan la felicidad en lugares muy diferentes, en una época triste y con un gran valor sentimental. 

'Plegarias nocturnas'
Santiago Gamboa
Editorial: Mondadori
La primera parte del libro es lenta, muy triste y gris, ya que el periodo en el que transcurre te invita a la melancolía con una historia que te engancha a pesar de ser doliente. 

Una vez que la historia te ha enganchado, los trazos fluyen más ágiles, ya que la aventura se hace intensa, te introduces en la mente de dos hermanos que residen en la Colombia del presidente del Álvaro Uribe, donde la violencia es habitual, el narcotráfico es algo más, y la prostitución se mezcla entre lo frecuente. 

Sus vidas se distancian en países con culturas muy diferentes. Juana viaja a Japón y su hermano descubre la soledad. Es entonces cuando Manuel, comienza la búsqueda de su hermana por lugares recónditos e inhóspitos donde vive en primera persona las garras de las mafias, aunque todo se diluye cuando conoce al cónsul colombiano que cambia el rumbo de su existencia. 

Con un telón de fondo militar, mucha violencia, drogas, y demás lindezas de la vida, de nuevo, una vez más, el amor vuelve a triunfar, aunque esta vez, la historia de dos jóvenes soñadores se ve truncada por la tristeza en primera persona, aunque esa tristeza es dulce. 

lunes, 17 de diciembre de 2012

Carta (y petición) a los lectores (Concurso Premios 20Blogs)

Juan Diego Mora (@Juandi_mora)

Desde que Atendiendo a Razones se convirtió en un website sobre literatura –antes era un blog personal donde actualidad, cine y literatura convivían- muchas han sido las personas que han arrimado el hombro para colaborar, sugerir y criticar. 

Primero fue por amistad –o por pesadez del que escribe- y en los últimos tiempos muchos lectores han decidido colaborar para formar parte de un trabajo común que ilusiona. 

Por eso, hemos decidido participar en el concurso de blogs del diario 20 minutos. Para devolver la confianza a lectores, equipo y firmas invitadas. Para que su trabajo lo conozca cada vez más gente y para mostrar que la literatura mueve mucho más de lo que parece. 

No pretendemos ganar –ojalá- simplemente estar ahí. Que el concurso sirva de escaparate para quién invierte parte de su tiempo en escribir en Atendiendo a Razones con la única recompensa de ser leído por cada vez más visitantes. 

Podría hacer un ‘puedo prometer y prometo’, pero prefiero pedir el voto por la gente que ‘engañé’ para este proyecto, para los que dijeron que sí y para los que sin conocer de nada al equipo decidieron escribir. 

Soy consciente de que la pereza suprema de darte de alta en una web para votar un blog hará que muchas personas se echen atrás, por eso me gustaría dar gracias a todos que voten por gastar 5 minutos de su tiempo libre. 

Perdón por el asalto a mano armada. Mañana habrá más literatura. Porque Atendiendo a Razones no es más que eso, un website sobre libros hecho por amantes de la literatura. 

Podéis votar a Atendiendo a Razones AQUI

jueves, 13 de diciembre de 2012

Una historia inesperada (Reseña de 'El hobbit'.- J.R.R Tolkien)

Javier Allué (@Javiallulli)

“En un agujero en el suelo, vivía un hobbit. No un agujero húmedo, sucio, repugnante, con restos de gusanos y olor a fango, ni tampoco un agujero seco, desnudo y arenoso, sin nada en que sentarse o que comer: era un agujero-hobbit, y eso significa comodidad”. 

'El hobbit'
J.R.R Tolkien
Editorial: Minotauro
Ten cuidado, incauto lector. Si has volteado la desconchada tapa de un viejo libro y descubierto estas palabras en el inicio del amarillento y gastado pergamino, estás a punto de embarcarte en una de las mayores historias jamás contadas. 

Si te encuentras fumando una pipa, cómodamente, tras un bien nutrido desayuno, admirando el tranquilo sosiego de tu apacible vida, pongo por testigo a los Valar que no debieras mantener en ningún caso tertulias inesperadas. Un Istar, un mago de larga toga, barba gris y mirada profunda podría emplear su labia y su tesón para transformar tu “buenos días” en un acto de auténtica magia, para trasladarte a un mundo que, en realidad, llevaba mucho tiempo esperándote. 

Si escuchas tu redonda y verde puerta tañer su acostumbrada canción al compás de unos nudillos, ten cuidado, tranquilo amigo, pues podría tratarse de una compañía de fieros enanos, trece, liderados por el gran Thorin Escudo de Roble. Si tu morada vieses entonces invadida, compañero, no oses atravesar su umbral para abandonarla en lo más oscuro de la traicionera noche. Podrías llegar más allá de lo que ningún Tuk, Brandigamo ni Bolsón llegó jamás. Podrías convertirte en un experto saqueador. Podrías retornar a tu morada con una posesión inesperada. Podrías cambiar el curso de la historia. 

O en cambio, podrías abrazar la gloria y la aventura. Encaminarte hacia el reino enano de Erebor, la Montaña Solitaria. Hacerte merecedor de las canciones de la Alta Gente. Pelear frente a orcos, hambrientos trolls y trasgos. Medita bien, o mejor no lo hagas ni un instante, antes de convertirte en un avieso aventurero. Aunque no lo sepas, muy lejos, allá en el horizonte, te aguardan los cuervos de la guerra, el ensordecedor ruido de miles de trasgos corriendo a la batalla, la sangre, el fuego y el terror de la Batalla de los Cinco Ejércitos. 

Hoy he venido a hablaros de dragones. De enanos. De elfos. De hombres, montaraces y ciudades blancas. De torres y bosques, murallas y montañas solitarias. De maravillosos tesoros por descubrir y de una extraña criatura escondida en una cueva. De magos y trasgos en un mundo imposible pintado desde la imaginación de una mente maravillosa. De un anillo que vuelve invisible a quien le toca. De una historia escrita en 1937 que ya es hoy uno de los grandes clásicos de la literatura, trascendido ese fugaz momento en el que osaron llamarla una obra infantil. Hoy he venido a hablaros de una historia épica de canciones imposibles. Y, sobre todo, hoy he venido a hablaros de una gran persona, en última instancia, de un simple individuo en un mundo enorme. 

Si finalmente decides acompañarme en esta empresa, si tu afán de aventuras es superior a la atracción de tu tranquila existencia, si eliges la gloria, juntos nos embarcaremos en una historia de amor, de poder, de codicia, de guerra y de muerte, como no podría ser de otra forma. Un relato que traspasará generaciones y se oirá a lo largo y ancho de la Tierra Media. Tabernas, moradas, palacios, bosques y minas la escucharán. Ganarás el derecho a abandonar esta tierra y visitar aquella que se encuentra allende del mar. Compartirás un lugar en la memoria junto a los Hijos de Húrin, a Beren y Lúthien y a los herederos de Isildur

 Ahora bien, mi ya pertrechado compañero, antes he de hacerte una advertencia. 

No oses, ni por un instante, robar la Piedra del Arca. Tampoco engañar a extrañas criaturas en las cuevas con acertijos y maldades. No oses nunca reírte de dragones vivos y no interrumpas la conferencia de los trolls hasta el amanecer. Si quieres pasar la segunda página de esta historia inesperada y perderte en un mundo tan real como inabarcable, en un sinfín de aventuras y cuentos de elfos, recuerda todo esto, pues bien pronto aprenderás, joven, que es muy peligroso cruzar tu puerta. Vas hacia el Camino, y si no cuidas bien tus pasos, nunca sabes hacia dónde te pueden llevar.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

La soledad, nuestra ley de la frontera (Reseña de 'Las leyes de la frontera'.- Javier Cercas)

Rocío Nuñez (@potablava13)

Javier Cercas vuelve a la carga, esta vez con 'Las leyes de la frontera', una novela basada en la vida del Vaquilla. Quizá el protagonista, el Zarco, no sea el Vaquilla que todos conocemos, sino uno de tantos chavales que durante los años 70’s caminaron por el filo de la navaja de la delincuencia porque la vida, la suerte o el esquinazo que sufrieron por parte de la sociedad no les dejaron divisar otro camino. Hoy esa delincuencia juvenil sigue vigente, pese a 'la limpieza' de las ciudades para que puedan acoger Expos, Olimpíadas o Fórums con la cara limpia o a que los medios de comunicación no se hagan eco de ello. 

'Las leyes de la frontera'
Javier Cercas
Editorial: Mondadori
La novela gira alrededor del Zarco, el Gafitas y Tere. Conforme va avanzando la novela, nos damos cuenta de dos cosas: la primera es que Cercas no nos aporta nada nuevo, pues sobre personajes como el Vaquilla se ha escrito todo lo posible e imposible, además, hay momentos en los que el autor se pierde. Le sobran palabras, como le recriminó cierta poeta, además, da la sensación de que no sabe cómo concluir algunas acciones, sobre todo en la segunda parte del libro; se pierde en su propia trama. La segunda tiene que ver con los personajes, y es la soledad. Los tres se sienten profundamente solos, de ahí que las drogas y la delincuencia sean sus alicientes vitales. 

La soledad acaba siendo una protagonista más de la historia, incluso de la ciudad donde ocurren los hechos, Gerona. En las primeras páginas, el inspector Cuenca, uno de los narradores, define cuatro sensaciones que despierta esta ciudad a muchos de los que llegamos para quedarnos, y cito textualmente: “Esa es la primera sensación que conservo de Gerona: la sensación de oscuridad; la segunda es la sensación de humedad; la tercera es la sensación de suciedad; la cuarta (y la más intensa) es la sensación de soledad: una sensación total y absoluta”. 

No se puede negar que la soledad es una de las epidemias del mundo actual. Odiamos sentirnos solos, de ahí, según diferentes estudios hechos por psicólogos, psiquiatras y sociólogos, que necesitemos estar conectados a las redes sociales continuamente. La interacción con los demás se ha convertido en algo fundamental, aunque estén a kilómetros y kilómetros de distancia. No sabemos estar solos con nosotros mismos, por eso necesitamos la protección de los otros. Esto es lo que le pasa al Gafitas, un adolescente de clase media al que asedian unos compañeros de clase. Por ello, es capaz de vencer su miedo al Zarco y a su pandilla por tal de sentirse protegido. Hoy en día somos muchos los que vencemos ese miedo actualizando y agregando a miles de personas a nuestro Facebook o tuiteando todo lo que nos ocurre. Nos tenemos miedo. Somos nuestro peor matón de escuela.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Los 100 de Neil MacGregor (Reseña de 'La historia del mundo en 100 objetos'- Robert Neil McGregor)

Firma invitada: Patricio Cuadra (@cuadrablanco)

Robert Neil MacGregor (Glasgow, 1946) es el actual director del Museo Británico, pero hoy les escribo sobre él en relación al libro que ha publicado, 'La Historia del mundo en 100 objetos' de Editorial Debate. Lo más importante es que el libro no miente, es decir, nos cuenta la historia del mundo en cien objetos, pero saltándonos tal obviedad, cabe puntualizar que lo que hace MacGregor es escoger ese objeto, con independencia de la época del mismo, y explicar su historia y su significado cultural, así como la relevancia que ha tenido en el desarrollo del hombre. 

'La historia del mundo

en 100 objetos'
Neil MacGregror
Editorial: Debate
Por cada objeto que el autor nos expone, hay una cuidada ilustración de aquél, para que ustedes no se pierdan. Es más, para llevarles de la mano en el recorrido histórico, la información recogida en el libro se dispone en apartados de progresión cronológica, a saber: 'Lo que nos convirtió en humanos' (200000-9000 a.C), 'Las primeras ciudades y Estados' (4000-2000 a.C.), 'Placeres antiguos, especias modernas' (1-500 a.C.), 'Peregrinos, invasores y comerciantes' (88-1300 a.C.) Y así hasta llegar a 'El mundo de nuestra invención'

Desde el primer objeto manufacturado por el ser humano que se conserva, una herramienta de corte procedente de la Garganta de Olduvai, en África, hasta llegar al Siglo XXI con una placa solar como representación del mundo en el que vivimos hoy en día. Merece la pena incidir en que McGregor no se limita a hacer una mera descripción del objeto en cuestión, sino que hace un análisis pormenorizado, contando el por qué de su relevancia en nuestra historia. 

Así, por ejemplo, de un juego de té de la era victoriana, nos acaba relatando la importancia del Imperio Británico; de un galeón mecánico, un mero juguete de la época, nos trae la figura histórica de la Armada Invencible y la relevancia de aquellos barcos para las batallas navales del Siglo XVI; de los Reales de a Ocho españoles acuñadas en las minas de Potosí, llegamos a la moneda global. 

A lo largo de todo el volumen, McGregor actúa como transmisor del conocimiento, de una manera sencilla, como si fuera el jefe de una tribu sentado alrededor de un fuego contándole a los miembros más jóvenes las tradiciones de su pueblo, o nuestro propio abuelo en una mesa camilla enseñándonos fotos antiguas y narrando los acontecimientos que las recogen. En definitiva, nos muestra el camino de la racionalidad del ser humano.

viernes, 7 de diciembre de 2012

Guerra y Paz: cuestión de peso

Firma invitada: Sonia Tascón Martínez (@Tasconita) 

Quiero empezar bien, así que voy a ser sincera: aunque al final he decidido incluir en la cabecera de este artículo el título de esta gran novela de Tolstoi, he de reconocer que me han sobrevenido ciertas dudas antes de hacerlo. No suelo ser una persona indecisa, pero tenía, para este caso, motivos contundentes. 

'Guerra y paz'
León Tolstói
Editorial: Alianza editorial
El primero de ellos es que al mencionar este título no soy del todo fiel a la verdad y puedo llevar a error a la persona que se disponga a leer este post. Esto hace que me aleje de mi propósito inicial de ser sincera, además de que puede provocar que este escrito pase a ser considerado como un auténtico engaño al lector. Todos los pronósticos eran malos, de ahí mis sobradas dudas. Y es que si seguís leyendo descubriréis que, a pesar de que explícitamente solo mencione 'Guerra y Paz', lo que voy a exponer aquí es perfectamente aplicable a otras obras del mismo formato. Si me he centrado en ella es porque ha sido la última que he leído de esta tipología, la que las personas más locuaces suelen denominar tochos. 

El segundo motivo es menos altruista que el anterior, y deja ver mi lado más cobarde y petulante. Esta razón, que tiene mucho que ver con el objetivo que me ha llevado a escribir estas líneas, es que me ha dado miedo que alguien, al ver escrito el título de esta novela en la cabecera, pasara, sin ningún miramiento, de leer lo que quiero escribir sobre el caso. Y eso acobarda a cualquiera. 

Pero ahí está el título y aquí mi postulado y el motivo de esta disertación: los tochos repelen a ciertas, a bastantes, personas. No pretendo cambiar el estado de la cuestión, pero sí al menos poner el asunto encima de la mesa.

Esto que hacen algunas personas de descartar una lectura por el tamaño del continente se llama prejuzgar. Los prejuicios, dejando a un lado la cuestión ética, son muy perjudiciales para quien juzga el objeto sin tener total conocimiento sobre él. La persona que anticipa su juicio y desecha la obra pierde la oportunidad de descubrir por sí misma lo que encierra ese gran conjunto de páginas. Eso, da igual cómo lo miremos, es limitarse, y reducir uno mismo sus propias experiencias es poco inteligente, porque siempre cabría la posibilidad de que le esperara algo bueno. Pero cuidado, no vayamos a deducir erróneamente y lleguemos a la conclusión de que todos los tochos tienen algo bueno, yo no he dicho eso. Yo he dicho que no por ser gordos son rechazables, que es una cosa bien diferente.

'Guerra y Paz' es una novela inmensa y tiene multitud de cosas buenas. La finalidad de este artículo no es hacer filología ni crítica literaria, así que vamos a quitarnos de en medio algunos de los términos que aparecen cuando se habla de esta obra —épica, epopeya, monumental— para hablar con un léxico que todos entendamos. Tolstoi sitúa la acción de la novela en Rusia, durante las guerras napoleónicas. Los personajes se mueven entre el campo de batalla, Moscú, San Petersburgo y los suntuosos salones de la nobleza rusa. Todo esto puede parecernos anticuado, y también podemos pensar que nos queda muy lejos ya. Es cierto que los escenarios pueden sernos ajenos, pero no lo que sucede en ellos. 'Guerra y Paz' trata del amor; del desamor también. Del fracaso y del deseo de gloria. Del valor, pero también del miedo. Del deseo y del desprecio. De las normas sociales. De que la felicidad existe, pero también la infelicidad. De la generosidad, de la envidia, de las apariencias, del respeto. De lo que se dice y de lo que se calla. De personas, de cómo viven en paz y de cómo viven en guerra. 

Las novelas enormes a veces lo son porque contienen mucho, porque dicen mucho y porque pasan muchas cosas en ellas. Hay otras veces que no se da esto, y te encuentras con obras grandes, que contienen poco y que no dicen nada aunque pasen muchas cosas. Para poder descubrirlo lo que hay que hacer es no desechar los tochos así sin más, al menos no sin haber hecho alguna averiguación sobre la novela en cuestión. Puede que aun habiendo preguntado en tu librería, en la biblioteca, a tu amigo el que se lo lee todo y a tu amiga la que solo admite clásicos de la Literatura universal, y aun después de leerte todas las reseñas de tus blogs literarios preferidos, te encuentres leyendo algo que no esperabas. Puede pasar, pero ese es un riesgo que merece la pena correr.

jueves, 6 de diciembre de 2012

El bestseller online, el escritor 'libre'

Juan Diego Mora (@Juandi_Mora)

Triunfar en el mundo literario nunca dependió más de la pericia del escritor. El creador se ha convertido en editor, ilustrador y publicista de su propia obra. Un hombre orquesta, 'Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como'. Las editoriales online y el gran escaparate de páginas como Amazon o Barnes & Noble se convierten en un gran trampolín que ya no depende del impulso de una gran editorial, ni la necesidad de distribuirlo en papel. 

La posibilidad de 'subir' la novela -alojar la obra en un servidor web- a una página web de forma gratuita sin necesidad de intermediario o editores exigentes -o que buscan un perfil de obra determinado- animan a los autores cansados de mandar manuscritos a 'buscarse la vida' por sus propios medios. 

Esta salida ha sido tomada por muchos escritores que se apoyan mutuamente y publicitan las obras de sus compañeros de la llamada 'Generación Kindle' -nombre procedente del conocido ereader de Amazon-. Estos autores han colocado sus novelas entre las más vendidas en Amazon codeándose con autores como Arturo Pérez-Reverte, Michael Connolly, María Dueñas o la superventas del momento E.L. James

La venta de e-book sigue su progresivo ascenso llegando cada vez a más casas. Amazon publicó este verano que su portal vendía 114 libros electrónicos por cada 100 obras físicas. De este 'boom' quieren aprovecharse los escritores rechazados por editoriales que ven sus obras en un mercado mundial a precios bajos o gratuitos.

El mundo al revés 
Los éxitos de estos autores en los últimos meses no han pasado desapercibidos a las grandes editoriales. Gracias al trabajo de promoción de los propios escritores estas novelas están teniendo un éxito internacional -con una gran facturación en latinoamérica- y esto ha hecho que editoriales 'del mundo físico' hayan llamado a las puertas de varios de ellos. 

Ediciones B 'ha fichado' a alguno de estos escritores para su colección Top Digital llegando con éxito a las estanterías de las grandes superficies. 

Otros autores internacionales como Amanda Hocking o John Locke -primero en vender un millón de ejemplares- saltaron a la fama vendiendo cientos de miles de copias en Amazon y en España, Eva García Sáenz, hizo de 'La saga de los longevos' un 'boom' en el portal americano y más tarde se convirtió en un bestseller bajo el sello de Esfera de libros

Un beneficio mayor por cada venta 
Otro de las ventajas de la publicación es el beneficio que cada autor recibe por la venta de su obra -regalías-. Mientras que en las grandes editoriales físicas el autor se beneficia del alrededor del 10% de la venta de su obras, en las online el montante asciende al porcentaje entre 50 y 80%. 

Las redes sociales se convierten en el mayor escaparate, el boca a boca en el mejor comercial y el bajo precio en la última excusa para 'hincarle el diente'. Internet da oportunidades a nuevos escritores libres de publicar sus obras como, donde y al precio que quieran. Los nuevos bestseller tienen un mercado mundial a su servicio y cada vez más compradores potenciales.

Texto integro publicado en Heraldo.es el 01-12-12

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Francisco Narla es garantía de calidad (Reseña de 'Assur' - Francisco Narla)

Firma invitada: Ana Carracedo (@Ana__Carracedo)

“Una epopeya vikinga en tiempos de la Reconquista”… así es como la propia novela se define a sí misma en la portada.

Esta obra se desarrolla en tres partes bien diferenciadas y, al tiempo, totalmente conectadas entres sí: la infancia de Assur, en su Galicia natal, en esos tiempos terribles de las invasiones vikingas y el impacto que tales hechos tuvieron en su joven vida marcándole para siempre; sus experiencias y aventuras junto con los bárbaros, con los “hombres del norte” que, sin piedad, lo arrancaron del mundo conocido para llevarlo a tierras lejanas y desconocidas y, por último, el largo camino hasta alcanzar su destino…

'Assur'
Francisco Narla
Editorial: Temas de hoy
Pero, ¿qué puedo yo contarles sobre Assur? En realidad esto debería ser algo fácil y sencillo, bastaría con decir que es una magnífica novela, magníficamente escrita y, en mi caso, magníficamente disfrutada como lectora… pero esto podría parecer excesivamente tajante y muy poco demostrativo de lo que es la realidad. 

Miren, como yo lo veo, para poder evaluar una novela y decir que es buena, realmente buena, el crítico o el lector, a veces hasta de manera inconsciente, ha de descubrirla a través de diferentes miradas literarias.

La primera de estas miradas es de tipo argumental: la historia que nos narra ha de ser interesante, llamarnos suavemente y tirar de nosotros para que abramos el libro y nos coloquemos en la primera página. La magia de un buen libro se produce cuando empezamos a leer y nuestra mente nos dice “más, más, sigue leyendo”, cuando vamos avanzando y viajando con las palabras del autor, viviendo las vidas que nos cuenta, viendo todas y cada una de las escenas, reconociendo personajes y lugares… cuando aquello que se desarrolla ante nuestros ojos nos empuja a querer seguir, cuando sentimos el deseo irrefrenable de llegar a la página siguiente porque necesitamos saber lo que va a ocurrir, cuando nos preguntamos qué va a pasar porque no somos capaces de adivinar lo que nos va a descubrir la página siguiente y, cuando por fin traspasamos dicha página, nos damos cuenta de que las cosas van sucediendo justo como tienen que suceder, sorprendiéndonos con desarrollos y pequeños desenlaces absolutamente inesperados pero que, de alguna manera, nos resultan lógicos. Pues bien: así es Assur.

La segunda mirada tiene que ver con lo que yo llamo “realidad”: una novela, cualquier novela, aunque sea de fantasía o de ciencia ficción, ha de ser creíble, mucho más si, como en este caso, se trata de una novela histórica. Un amplio y previo trabajo de preparación, investigación y documentación es algo básico para conseguir dibujar un entorno que nos parezca real y una historia que nos parezca creíble. Poner cada cuestión y cada cosa en su contexto, tanto geográfico como histórico, es un trabajo que exige un gran conocimiento de aquello sobre lo que un autor está escribiendo, el lenguaje utilizado y el ser capaz de llevar al lector al momento y a la realidad concreta que se desarrolla ante sus ojos, son lo que marca la diferencia entre contar simplemente algo y escribir un buen libro. Pues bien: así es Assur.

Y la tercera mirada es la que va, directamente, al aspecto literario de la novela: todos hemos leído, alguna vez, o al menos lo hemos intentado, libros con un llamativo reclamo argumental en la portada o en la contraportada, novelas de autores que pueden presumir de rigor y cualificaciones al respecto del tema que están tratando… pero una cosa es saber mucho de algo y otra, muy diferente, es tener la capacidad de trasmitirlo como se merece y aquí es donde entra esa cualidad del autor que sabe tomar una historia, una buena historia, y convertirla en auténtica literatura. El dominio del lenguaje, de los recursos, de la capacidad para trasmitir caracteres, hechos, imágenes… eso es algo de lo que, quizá, demasiados presumen pero de lo que, en realidad, muchos carecen. La perfección de un buen argumento, un buen desarrollo y una buena continuidad, de un trasfondo creíble, un entorno documentado y un profundo conocimiento de aquello que se está contando, es la capacidad literaria del escritor que es capaz, por la magia de su pluma y de su espíritu, de trasmitirlo todo con palabras que trascienden la propia historia que nos regala. Pues bien: Assur es así.

En una ocasión escuché como alguien dijo que “el hecho de que una editorial como Temas de Hoy, del grupo Planeta, publicase esta novela, era una garantía de éxito”. Pues bien, a esto yo añado que el hecho de que un autor como Francisco Narla escriba una novela “es garantía de calidad”.

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De tierras hispanas surgió el héroe que desafió a los vikingos

martes, 4 de diciembre de 2012

Lo absurdo de la conciencia humana (Reseña de 'El extranjero' .- Albert Camus)

Lucía Laborda (firma invitada)

'El extranjero', publicada en 1942, fue la primera novela del escritor francés Albert Camus. El protagonista, Meursault, manifiesta en todos los aspectos de su vida una indiferencia, aburrimiento y pragmatismo abrumadores, incapaz de mezclar las emociones con la razón. Es esta actitud la que le llevará a cometer un asesinato no premeditado en unas circunstancias aleatorias y absurdas. 

Meursault comprende el amor, la religión, la familia e incluso la amistad desde una óptica completamente utilitarista. Las cosas para él valen lo que valen por lo que le aportan en cada momento, y nada más. Un perro enfermo con sarna puede ser igual de valioso que una esposa. Y la amistad de un chulo vale tanto para él como la de un honrado dueño de un restaurante de barrio. 

'El extranjero'
Autor: Albert Camus
Editorial: Alianza
En esta obra, Camus plasma la absurdez que rige los valores de la conciencia social, capaz de juzgar por igual a un hombre que no llora en el entierro de su madre que a un asesino. De igual modo, la novela es una enorme crítica hacia la sociedad moderna. Una sociedad que convierte al ciudadano en mero espectador, sin posibilidad de participar activamente en problemas que le conciernen de manera directa. Así, el ciudadano acaba por convertirse en un “extranjero” u extraño que asiste a su propia vida, al que no se le permite decidir, y que, cual niño, anula de su conciencia toda responsabilidad o culpa. 

Esto último se hace especialmente visible durante el juicio de Meursault, quien a pesar de haber cometido un asesinato y admitirlo sin reparo, no parece ser consciente de lo que ello implica. Durante todo el proceso judicial, Meursault actua de modo infantil, sincero e ingenuo, sin reparar en las consecuencias de sus actos. Se deja guiar por instintos como la pereza, el aburrimiento y el absentismo en momentos tan cruciales como la defensa de su propia vida. Meursault es retratado como un niño al que la sociedad le impone un castigo, que ni entiende ni comparte, pero contra el que no protesta (“era culpable, pagaba, no se me podía pedir más”). 

La ignorancia e impotencia del hombre ante lo que el futuro depara hace que este busque verdades en las que creer y a las que agarrarse. El director del geriátrico, el juez y el capellán, se amparan en la religión. Meursault, que debe permanecer impasible mientras otros deciden su destino, encuentra la tranquilidad aferrándose a la única seguridad que posee con certeza, suceda lo que suceda: la de su propia muerte.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Opinión | Lunes

Rocío Nuñez (@potavabla13)

El lunes, ese odiado día de la semana. Los lunes suelen ser hastíos, duros y nos dan una percepción lejana del fin de semana. Pocos son los que soportan con optimismo los primeros momentos potsdepertador de este día. Cada cual tiene sus trucos para sobrellevarlos. A mí me gusta entrar en el blog de Sopa de Poetes  y refugiarme en 'Los lunes de Anay'. Desde hace años la poeta Anay Sala colabora en el blog del colectivo poético de Sopa de Poetes. Su aportación es sencilla: un poema y una canción. Simple, ¿verdad? Y sin embargo, totalmente reconfortante. 

Leer 'Los lunes de Anay' significa empezar el día y la semana sintiendo, por lo tanto, recordándonos que estamos vivos. Emocionarse, incluso antes de desayunar, quizá sea la mejor forma para enfrentarnos al sueño, al frío y a la rutina que poco a poco nos va haciendo viejos.

Pero no solo es importante comenzar bien el día, también hay que seguir manteniendo ese bienestar. La felicidad pocas veces llega si no la buscas y buscando es como encontré el blog del periodista y poeta Rodolfo Serrano, padre, también, del cantautor Ismael Serrano. El señor Serrano no falla ningún lunes. Tarde o temprano acaba publicando un poema escrito por él mismo. 

Rodolfo Serrano es un poeta de los de verdad, de los que desnuda el alma en cada poema y arranca la ropa en cada verso al lector. Hiere, es punzante, pero también sabe ser indulgente cuando es necesario. 

Anay Sala y Rodolfo Serrano nos regalan protección los lunes. Sabemos que estarán ahí, que llegaran puntuales a la cita y, seguramente sin querer, nos harán pagar un maravilloso precio por estar vivos, por aún y pese a todo, sentir. Los lunes nos darán cobijo entre sus versos para que tengamos un poquito más de valor a la hora de seguir hacia delante en nuestro camino. Los encontraremos perdidos por la red como si fueran insignificantes, tan solo dos nombres que firman entradas en un blog, y sin embargo, leer sus nombres nos proporciona la paz de las pequeñas cosas. Las importantes.
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