domingo, 20 de enero de 2013

El humano como residuo (Reseña de ‘Vidas desperdiciadas’ .- Zygmunt Bauman)

Luis Royo Antín (@luisroyoantin)

Aunque no es agradable reconocerlo, a nadie se le escapa que el consumo de masas en la época en la que vivimos en el mundo desarrollado se basa, fundamentalmente, en adquirir nuevos productos y tirar, o como mínimo arrinconar, los que, después de dichas compras, quedan obsoletos e inútiles. No hay más que rebobinar pocos años en el tiempo para dar con teléfonos móviles sin apps (mi favorito es el Alcatel One Touch Easy), televisores sin plasma, radiocasetes, discmans, play stations o el Pentium que compramos hace años para informatizarnos como Dios manda y ser ‘modernos’ de una vez por todas. Todos esos artículos pertenecen al inabarcable e imparable club de los residuos materiales. Pero hay mucho más. En el ensayo ‘Vidas desperdiciadas’, el reconocido catedrático de Sociología y premio príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2010, Zygmunt Bauman, se centra en otro tipo de ‘residuos’ no menos importantes: los ‘residuos humanos’.

En las primeras páginas del libro, el autor anuncia que estamos atravesando una crisis de “la industria de la eliminación de residuos humanos”. Explica que el panorama ha cambiado radicalmente. Hasta hace pocos años, las grandes potencias depositaban en sus colonias o en otras tierras menos desarrolladas los habitantes que querían desechar por diferentes motivos. Francia, como recuerda el ensayo, trasladó después de la Comuna de París a ciudadanos conflictivos hasta Nueva Caledonia. A finales del siglo XIX sucedió algo similar con trabajadores de la industria que tuvieron que ir de Gran Bretaña a Canadá para que múltiples agricultores, tras ser arrancados de sus tierras, ocupasen sus puestos.

Sin embargo, Bauman afirma sin ningún tipo de reparo que hoy en día estos procesos son inviables dado que “nuestro planeta está lleno”. Ya no hay territorios carentes de administración soberana y, de este modo, abiertos a la colonización, al asentamiento de gente y a convertirse en vertederos humanos. Ya no hay una solución global para un ‘problema’ de superpoblación local. Mientras, sostiene que la producción de ‘residuos’ con cara, pies y ojos sigue aumentando en nuestros días a un ritmo frenético. En cambio, “la capacidad de gestionarlos” no crece al mismo paso. Allí recae este inquietante particular.

'Vidas desperdiciadas'
Autor: Zygmunt Bauman
Edutorial: Paidós
Según ‘Vidas desperdiciadas’, los ‘desechos humanos’ son aquellas personas excluidas, que no encajan en el modelo de convivencia que ha sido generalizado en buena parte del mundo moderno y diseñado por no se sabe quiénes. En concreto, Bauman ahonda en la situación de refugiados, inmigrantes por motivos económicos y de jóvenes sin grandes perspectivas de futuro y que, por citar un ejemplo que aparece en el ensayo, deben elegir el trabajo que se le presente por delante, sí o sí. En este último caso, resultan espeluznantes las estadísticas que el libro saca a relucir en torno al crecimiento de las depresiones en los últimos años. 

Como muestra de todo ello, el sociólogo expone que los llamados ‘residuos humanos’ están siendo utilizados por gobiernos de países desarrollados –cita casos de Estados Unidos y Reino Unido- para crear temor entre la población con el objetivo de que sus habitantes no residuales sean conscientes de la existencia de una inseguridad latente (amenazas terroristas, conflictos callejeros…) contra la que los estados se deben enfrentar para garantizar el orden. Bauman argumenta que países del mundo moderno -que han perdido el poder económico del que ahora gozan fuerzas internacionales y que, como consecuencia de la desregularización del mercado laboral o de la globalización, no son capaces de garantizar el Estado del Bienestar- deben apoyarse en nuevas fórmulas para legitimar su autoridad. Es decir, su razón de ser. He ahí, a juicio del sociólogo, la lucha contra determinado tipo de terror acentuado por los propios gobernantes en su agenda política. 

Ante esta situación, Bauman señala que los problemas generados de forma global, como el aumento en la ‘producción de desechos humanos’, precisan de soluciones locales, dado que no quedan ‘vertederos’ en el exterior de los países modernos. De esta forma, el sociólogo expone en ‘Vidas desperdiciadas’ una serie de iniciativas locales que ya pueden observarse con frecuencia en múltiples estados: más represión interna, más defensa en las fronteras para evitar el flujo de refugiados, más políticas de tolerancia cero, más largas condenas de prisión, más circuitos cerrados de televisión, más ataques preventivos, más arrestos cautelares, más guardias de seguridad, más controles en aeropuertos y más vigilancia en los guetos. 

En la última y brillante parte del ensayo, Bauman amplía su análisis de los residuos. Indica cómo la ‘cultura del desecho’ está expandiéndose a áreas como las relaciones humanas, el consumo, el mundo laboral o el arte. Para ello se sirve del concepto que, bajo el nombre de ‘modernidad líquida’, desarrolla en otros libros y que se fundamenta en postulados como “nada en el mundo está destinado a perdurar, y menos aún a durar para siempre” o “todo nace con el sello de la muerte inminente, con fecha de caducidad”. Lo efímero como patrón. 

Con su característico lenguaje irónico y con citas literarias de autores de la talla de Jorge Luis Borges, Bauman, en ‘Vidas desperciadas’, nos ofrece un ensayo que, pese a recurrir a un pesimismo que roza en ocasiones los horizontes más catastróficos, nos hace reflexionar sobre algunos de los fracasos sociales del mundo moderno. Tal vez no encontremos ninguna solución mágica a la situación de los ‘residuos humanos’, pero al menos el toque de atención está más que dado, especialmente a aquellos defensores a ultranza de los avances, de la globalización y de la producción de riqueza en Occidente. Hemos tirado móviles sin Internet después de comprar nuevos smartphones y olvidarnos de que la exclusión social genera otra ‘basura’ que, al igual que un viejo teléfono, no suele ser bien aceptada en nuestros entornos más cercanos.

lunes, 7 de enero de 2013

Masas que consumen cultura y empresas que las quieren (Reseña de ‘Cultura mainstream’, de Frédéric Martel)

Luis Royo Antín (@luisroyoantin)

Shakira es muy popular en la localidad colombiana de poco más de un millón de habitantes que le vio nacer (Barranquilla) y en Miami, la ciudad norteamericana que le catapultó al éxito global del que hoy disfruta de Europa a Asia ¿Cuántos millones de personas en todo el mundo han escuchado al menos una de sus canciones? La respuesta es inabarcable porque Shakira -al igual que Juanes, Ricky Martin, The Rolling Stones, las telenovelas sudamericanas, la MTV, Al-Jazeera, los ‘blockbusters’ de Hollywood, las series estadounidenses, James Bond o el cine de Bollywood- pertenece a la industria del entretenimiento de masas, cuyos protagonistas se dirigen a audiencias contadas por millones en más de un estado y cuyos ejes son principalmente cine, música, televisión e Internet.

El sociólogo y periodista francés Frédéric Martel analiza en su ensayo ‘Cultura mainstream’ no sólo el origen de buena parte de estos fenómenos de masas actuales, sino también una serie de batallas que se disputan en nuestros días y que se engloban dentro de lo que denomina “guerra mundial cultural”. Martel explica cómo los grupos empresariales y las multinacionales que controlan las principales productoras, discográficas, estudios cinematográficos, distribuidoras y canales de televisión están luchando entre sí para tratar de seducir a audiencias cada vez mayores. 

'Cultura mainstream'
Autor: Frédéric Martel
Editorial: Taurus
Fruto de una investigación de más de cinco años en todo el mundo, el autor cita como ejemplos de esta contienda cultural las presiones de la Motion Picture Asociation para lograr que determinados gobiernos permitan la expansión del cine de Hollywood reduciendo la censura y/o el número de películas nacionales en las carteleras de los cines; las pretensiones del magnate Rupert Murdoch de liderar proyectos televisivos en China; las ansias de internacionalización de Bollywood, mientras Líbano lucha por sus parcelas del cine árabe, dominado por Egipto; los conflictos a capa y espada entre el pop japonés, el mandarín, el cantonés y el surcoreano por dominar, a través del lanzamiento de artistas capaces de cantar en varias lenguas, la inmensa escena musical de los principales países de Asia; las disputas entre TV Globo (Brasil), Telefé (Argentina), Televisa (México), RCN (Colombia) y Venevisión (Venezuela) con el fin de que sus respectivas telenovelas acaparen el mayor número posible de espectadores en Sudamérica y en Estados Unidos; la supervivencia de la MTV, frente a su innumerable competencia y al apogeo de los vídeos en Internet, a base de impulsar programación local, y adaptada a gustos y costumbres nacionales, en los países en los que tiene presencia; la pelea entre grandes televisiones del mundo árabe por ser ‘mainstream’ como lo es Al-Jazeera (que cuenta con versión en inglés para expandirse por Occidente y por países estratégicos como Irán) o la vocación de Telesur de convertirse, ante un rival llamado ‘CNN en español’, en el canal líder de toda América del Sur. 

Al estar el mundo inmerso en conflictos por controlar las industrias de entretenimiento, Martel sostiene que ya es posible hablar de triunfadores, como Estados Unidos y algunos países emergentes, y perdedores, como Europa. De hecho, el sociólogo no duda en dar(nos) un toque de atención y apuntar que, a diferencia de Asia y América, el viejo continente se está quedando atrás en el terreno de la cultura de masas. Mientras Estados Unidos produce películas y música para todo el mundo, cada país europeo las produce para el suyo. Un hecho, que tal y como resalta Martel, está propiciando por un lado el mantenimiento de la cultura checa en República Checa (y así sucesivamente en el resto de países que no exportan sus producciones) y, por otro, la expansión en Europa del ‘mainstream’ norteamericano, a falta de uno propio y común a todos los estados del continente. En este sentido, el autor añade que las multinacionales de capital europeo dedicadas a la industria del entretenimiento (el estudio de videojuegos francés Ubisoft o el grupo alemán Bertelsmann) contribuyen a ello, dado que sus producciones tienen rasgos más norteamericanos que europeos. También, según indica, otros factores lo propician como las rivalidades entre estados, el envejecimiento de la población del continente o la innumerable cantidad de lenguas habladas. El libro plantea algunas soluciones que pasan por incentivar la multiculturalidad para que Europa cobre fortaleza en este campo. No obstante, también reconoce que no se antoja fácil, dado que es un continente acostumbrado a priorizar el componente artístico (y cualitativo) de la cultura frente al ‘entertainment made in USA’. 

Pero, ¿cómo forjó Estados Unidos su camino a ser líder de la cultura ‘mainstream’? Martel responde en los primeros capítulos del ensayo: el ‘crossover’ ha sido una de las claves. Este concepto consiste en convertir un género artístico de minorías en un género para mayorías. Martel recuerda y desarrolla en el libro cómo las discográficas Motown y Geffen hicieron lo propio con la música negra y la música alternativa, respectivamente, así como la MTV lo hizo con el ‘hip-hop’ y Miami (considerada en el libro “capital ‘pop’ de América Latina”) con el Reggaetton -nacido en Puerto Rico- y con buena parte de la música latina actual -que primero se populariza en un país sudamericano y, tras triunfar en Miami, se internacionaliza-. La fama de Steve Wonder, de Kurt Cobain, de Eminem, de Shakira o de Daddy Yankee son claras pruebas de dichos logros. 

‘Cultura mainstream’ complementa su análisis de las industrias del entretenimiento con curiosidades y anécdotas que amenizan el paseo por las casi quinientas páginas del volumen. El lector puede conocer el proceso que sigue una película en Hollywood desde que se concibe como idea hasta su estreno, las cantidades que estrellas como Will Smith pueden ganar por rodaje, los obstáculos de Warner para instalar cines en China, las estrategias de los grandes estudios norteamericanos para vender como ‘indies’ películas que no pueden ser etiquetadas dentro del “cine independiente” o por qué comemos palomitas en las salas comerciales. 

En definitiva, estamos ante un libro con mucho ‘entertainment’ en su lectura y con el claro objetivo logrado de que todos, como masas consumidoras en mayor o menor medida de cultura ‘mainstream’, conozcamos y entendamos qué hay detrás de ‘hits’ como los de Shakira y, por tanto, de buena parte de las canciones que escuchamos, las películas que vemos y los canales que sintonizamos en los momentos que dedicamos a algo tan necesario –y tan disputado por grandes empresas de todo el planeta- como nuestro entretenimiento.

jueves, 3 de enero de 2013

Muertos inusuales (Reseña de 'Resurrección' .- Iván Mourín)

Firma invitada: Ana Carracedo (@Ana__Carracedo)

'Resurrección' es la última novela de este autor catalán y la primera entrega de la serie 'Crónicas del caído', una novela de terror que contiene varias tramas argumentales, muy bien traídas, que confluyen, finalmente, en una inesperada conclusión. 

Si bien en esta obra se trata el tema de los muertos que regresan al mundo de los vivos, he de decir que no nos vamos a encontrar con una novela al uso… aquí no padeceremos con las ansias “comedoras de cerebros” típicas del género de zombies, ni nos encontraremos escenas multitudinarias de seres infrahumanos que recorren las calles con deseos de matar. 'Resurrección' trata el tema del retorno, de una manera muy diferente a lo que nos tienen acostumbrados las novelas de terror publicadas en los últimos años, entregándonos un argumento mucho más personal e inquietante. 

'Resurección'
Autor: Iván Mourín
Editorial: Ilarión
Lo primero que se le exige a una novela de terror es eso mismo: que te inspire terror. Pues bien: absolutamente conseguido. Desde su mismo inicio, sobrenatural, pavoroso y muy bien escenificado, 'Resurrección' te atrapa en un ambiente perverso y angustioso, de esos que te obligan después a ir a tu cuarto para meterte en la cama encendiendo, previamente, todas las luces que te vayas encontrando a lo largo de los escasos metros que necesitas para llegar a tu habitación y envolverte con las mantas como si fuesen un sudario. 

Lo segundo que he de deciros al respecto de esta novela es que me sobrecogió la capacidad del autor para conseguir una historia en la que se produce en el lector, no sólo un tipo de miedo, sino todos los tipos de miedo que os podáis imaginar: en todos sus grados, en todas sus facetas, hasta el punto de tener que tragar saliva y cerrar los ojos (sólo un instante, pues eso de quedarte a ciegas mientras tienes delante la novela no hay quien lo resista). 

En 'Resurrección' se tocan temas que inquietan a nuestra mente simplemente con su mención: el Mal, con mayúsculas; aquello que no se ve pero que todos sabemos que ahí está; los olores y colores de la muerte y la putrefacción; la sangre y el fuego; la resurrección de los muertos… y también los males pequeños que a todos nos afectan en el día a día: la manipulación, la duda, la culpa, la soberbia, el autoritarismo, el hambre… 

La novela está llena de hechos y acciones que nos llevan por nuestros más oscuros y tétricos caminos, cosas que suceden y personajes que discurren en un hilo temporal rápido y realista, que tiñen las páginas de los colores de la sangre y los orines… pero desde el mismo momento en que abres el libro sientes que hay una sombra agazapada, una presencia, al principio muda y casi imperceptible, que poco a poco va tomando forma, que salta del libro a tu cerebro y se instala, cómodamente, en ese rincón en el que guardas todo aquello que hace que te sientas seguro, agitando tu realidad, sembrando la duda en lo que, hasta entonces, te parecía cierto e inamovible, haciendo cosquillas a tus convicciones y a tu firmeza, conmoviendo tu alma y haciendo que tus posaderas se revuelvan en la silla. No te diré lo que es, aunque puede que ya lo sepas, que lo hayas sentido desde siempre en tus entrañas, anidado, acomodado, aletargado en un principio, pero ya despierto y creciendo, desarrollándose, alimentándose de ti y de todo aquello que te esfuerzas en ocultar a los demás.

miércoles, 2 de enero de 2013

Reportaje | Aragón como excusa literaria

Juan Diego Mora (@Juandi_Mora)

Nueva York, París, Tokio o las exóticas historias ambientadas en la India copan desde hace años las estanterías de las librerías. Historias en un contexto manido, contadas de distintas formas, pero con un marco conocido por todos. Gracias a la literatura no es necesario coger un avión para viajar a las grandes metrópolis o conocer otras épocas. Los autores buscan un paisaje que atrape al lector, que le seduzca. 

En los últimos meses varias novelas han buscado en Aragón ese paisaje persuasivo que encandile al lector. Una excusa para contar una historia de amor, o de amistad o vidas convulsionadas por un conflicto bélico contadas miles de veces, con personajes distintos, pero en el mismo enclave. 

Ramón J. Sender como excusa 

El viaje de Daniel Carter -personaje de 'Misión Olvido' de María Dueñas (Temas de Hoy)- desde Estados Unidos hasta España para estudiar la obra de Ramón J. Sender (Chalamera de Cinca, Huesca , 1901 – San Diego (Estados Unidos), 1982) sirve de excusa para conocer la España de 1950. El autor y su obra, de forma involuntaria, se convierten en parte importante de la obra. La autora de 'El tiempo entre costuras' se inspira en 'La tesis de Nancy' del autor aragonés para que su personaje cuente sus vivencias -como su historia de amor con Aurora- en España como Nancy hacía en sus cartas a su amiga de Pennsylvania durante su tesis doctoral en nuestro país en la obra de Sender. 

Junto a esta obra, la novela 'Míster Witt en el catón' será parte importante en esta obra en una historia donde Sender “no aparece en la novela, pero tiene mucho que ver”, según explicó la escritora en un acto de promoción. 

Contar la Guerra Civil desde Belchite 

Ken Follett prosigue -con su trilogía 'The Century'- empeñado en contar la historia del mundo en el siglo XX. Hito a hito, el autor británico ha ido tejiendo una historia de amor, traición, intriga y guerra. A través de cinco familias, el lector se acerca a los sucesos más importantes del pasado siglo y entre ellos se encuentra la Guerra Civil española

En el segundo libro de su trilogía, 'El invierno del mundo' (Plaza & Janes), se adentra en lo sucedido antes y durante la Segunda Guerra Mundial con un esporádico paso por la guerra española. En este contexto histórico, Belchite se convierte en el paisaje que sirve como excusa para contar lo que sucedió en España. En el segundo capítulo de la novela, miembros de la Brigada Internacional y soviéticos se enfrentan en una escaramuza en el entorno de la antigua iglesia de San Agustín. 

Ken Follett visitó dos veces el municipio zaragozano, la primera para conocerlo y la segunda en la pertinente promoción. En ambas, siguió los pasos de otro escritor, su paisano George Orwell, que luchó en el frente republicano en las trincheras de Alcubierre. Un paso rápido por Aragón. Un viaje relámpago, sí. Pero con Belchite como excusa literaria. 

Barbastro, escenario para Isabel San Sebastíán 

“Es una ciudad simbólica del nacimiento y la verdad de la Corona de Aragón”, de esta forma describe la periodista y escritora Isabel San Sebastián la ciudad de Barbastro en el siglo XIII, escenario de su última novela 'Un reino lejano' (Plaza & Janes). 

Tras 'su paso por Aragón' en su novela 'Imperator', la escritora chilena se acerca a la creación de la Corona con la firma de los esponsales entre Petrolina y Ramón Belenguer IV. De nuevo, Aragón sirve como excusa para la trama. La amistad entre Inés y Braila surge en el contexto de la expansión del reino de Aragón y el crecimiento de Barbastro. 

Una novela que busca “recuperar la verdad histórica que se está escamoteando”, explicaba la autora. Otra posibilidad más para conocer la historia de Aragón y que los lectores 'foráneos' viajen al inicio de la corona aragonesa. 

Tres historias diferentes, personajes que emergen en distintos momentos de la historia. Tramas que tal vez podrían describirse en otro lugar, otro paisaje u otro escenario, pero en los que Aragón tiene su protagonismo. Su historia, sus gentes, sus escritores. 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...