jueves, 30 de enero de 2014

Old Boy versión a versión

David Sediles (@davizoaf)

En 1996, bajo guión de Garon Tsuchiya e ilustraciones de Nobuaki Minegishi, comenzó a publicarse semanalmente en Japón un manga titulado 'Old Boy'. Éste trataba la cuestión de la venganza y retomaba, en cierto modo, el planteamiento del clásico de Alejandro Dumas padre 'El Conde de Montecristo'. En dicha novela su protagonista, Edmundo Dantés, era encarcelado durante 12 años de forma injusta y sin llegar a conocer muy bien el motivo por el que había sido recluido. Tras ese periodo de tiempo Dantés conseguía escapar, descubrir quiénes habían sido los responsables de su cautiverio y seguir un proceso de transformación personal del que saldría convertido en un ser excepcional que fuera capaz de conseguir su revancha.

'Old boy'
Autores: Garon Tsuchiya y
Nobuaki Mineghishi.
Editorial: DeBolsillo
En el manga, con ese peculiar y refinado sentido de la crueldad que tienen en ocasiones los japoneses, el protagonista, Goto, no se escapa sino que es liberado por su captor para que en un sádico juego descubra quién es y por qué lo ha castigado de tal manera. Pero en este caso todo el proceso de transformación y superación llevado a cabo durante el encierro no va a servir de nada porque el verdadero ser excepcional es el captor de nuestro protagonista. Ésta es la persona que en realidad se está vengando y que a planearlo ha dedicado gran parte de su vida. Pero la pregunta que se plantea a lo largo de la trama no es ¿Por qué le encerró? Si no ¿Por qué le soltó?

Pasados 7 años, en 2003, el cineasta surcoreano Park Chan-Wook, uno de los más interesantes de su país, lo cual no es decir poco, hizo una espectacular adaptación cinematográfica del manga. Ésta era la segunda parte de una trilogía que dicho director dedicó al tema de la venganza, aunque con historias independientes entre las tres películas. En su obra, llena de intensidad y originalidad Park Chan-Wook mantuvo del manga las maquiavélicas maniobras del desconocido captor. Pero sustituyo la sutileza con que se movía el protagonista por unas grandes dosis de acción y violencia que interpretó magistralmente el actor surcoreano Choi Min-sik. En resumen, tanto un manga como una película totalmente recomendables.

Pero pasaron 10 años más, hasta finales de 2013, y la industria del cine estadounidense no aguantaba sin hacer su propia versión de esta estupenda historia de orígenes asiáticos. Y así nos llega la versión de Spike Lee, director con excelentes películas en su haber, como 'Clockers' o 'Haz lo que debas'; pero ésta es un fiasco total a pesar de ser un calco bastante fiel de la versión surcoreana. El ejemplo más claro se produce en una escena de acción de la película original que consiguió gran fama en la que el protagonista lucha en un pasillo contra decenas de enemigos y que se compone principalmente de un plano-secuencia de casi tres minutos de duración. Esta escena que fue una de las más originales y famosas de la cinta surcoreana es reproducida en la cinta de Spike Lee despojada de todo atractivo u originalidad. Y el resto de elementos, como interpretacioneso guión, pasan la comparación con parecidos resultados. Mención especial merece la banda sonora. Mientras que en la versión de Park Chan-Wook ésta tiene unos toques melancólicos que sugieren la nostalgia del protagonista por la vida y la familia perdidas y la resignación ante la cruel lucha a la que se ha visto arrastrado en la versión de Spike Lee simplemente es música que parece indicar lo divertida y emocionante que es la violencia descerebrada.

*Con la publicación de esta entrada abrimos nuestra sección de novelas gráficas y manga, además de las referencias al cine que semana a semana iremos tratando

lunes, 27 de enero de 2014

Las tonalidades de la vida (Reseña de 'Los años de peregrinación del chico sin color'.- Haruki Murakami)

Juan Diego Mora (@Juandi_mora)

El ser humano tiende a la depresión. Tal vez sea la epidemia de nuestro tiempo y seguramente sea el estado normal para muchas personas. Es una realidad. 

El mundo en el que vivimos tiende a destrozar al débil, a poner nuevas normas sociales intransigentes que no todos consiguen cumplir. Una sociedad que ha pasado de tener necesidad de ser comunal a tender a la soledad. Unas reglas que te hacen individualista y en muchas ocasiones desgraciado. 

'Los años de peregrinacióndel chico
sin color'

Haruki Murakami
Editorial: Tusquets
No pretendo hablar del pesimismo, aunque lo parezca en esta introducción, pero el caso es que la última novela de Haruki Murakami saca a la luz estas sensaciones que todos hemos vivido. A través de su personaje, 'el chico sin color', es capaz de mostrarlas, de hacerlas tangibles, nuestras, y ese desasosiego se puede tomar desde el lado más pesimista de la vida o desde el punto de vista más luchador. 

En 'Los años de peregrinación del chico sin color', el autor japonés cuenta la historia de un joven que tras una ruptura traumática con su grupo de amigos busca encontrar su lugar en el mundo. En su cuerpo se introduce la necesidad de morir pero, tal y como llega, un día se desvanece. Vuelve a intentar vivir. Luchar por si mismo, conocer mujeres y desarrollar la profesión que siempre soñó. 

Entonces es el momento de la esperanza. La cima de una montaña que parecía muy alta. Necesita conocer que le reconcome por dentro. Sacar todo lo oscuro que lleva en su interior. 

Si han leído alguna de mis reseñas de las novelas de Murakami no se sorprenderán del siguiente párrafo. Sin intención de ser original lo diré: me encanta como este escritor perfila el estado de hastío, depresión y desesperación del protagonista al inicio de la novela. De nuevo una historia de personajes donde la trama es lo de menos, solo importan los sentimientos y las relaciones entre sus protagonistas.

Con su siempre peculiar prosa, el autor consigue que el lector sea uno más de esa singular pandilla. Los conoce a todos. Pero no saben el porqué del rechazo. Leyendo sientes la frustración del personaje. Te cabreas. Quieres saber más, pero no está en tu mano el empujar al protagonista a preguntar. Una sensación extraña. 

En mi opinión es una obra menor de Murakami, pero me gusta estas historias personales. Donde la amistad es un eje desde el que no solo se mueve la historia, sino la vida de los personajes. 

Todos buscamos nuestro lugar, nuestro color. Saber quién somos. Todos peregrinamos durante toda la vida buscando algo, aunque no sepamos el qué. 

sábado, 25 de enero de 2014

25 años después sigue amaneciendo

David Sediles (@davizoaf)

El 16 de enero de 1989 se vio por primera vez en una sala de cine de la ciudad de Albacete la película 'Amanece que no es poco', del director José Luis Cuerda (Albacete 1947). Ésta, como buena cinta de culto que es, paso bastante desapercibida en su época debido a grandes dosis de incomprensión e, incluso, con fuertes sospechas por parte del público de que les habían tomado el pelo. Pero también como buena cinta de culto no cayó en el olvido y a lo largo del tiempo se mantuvo viva a través del boca a boca de los buenos aficionados al cine y de una nutrida legión de adeptos. Tampoco la crítica de su tiempo fue benévola pero con ésta también hubo reconciliación con el tiempo.

Debido a este mantenimiento de la película su director ha publicado un libro homónimo para celebrar el reciente 25º aniversario del film. Este libro es una obra dedicada a los que el autor llama "amanecistas", los auténticos entusiastas de su película. Y es que es muy recomendable conocer la película antes de leer el libro porque aumentará mucho su disfrute y comprensión ya que el texto gira entorno a la película y las circunstancias en que fue creada.

En la estructura del libro ya se advierte el nivel de particularismo que hay en la obra cinematográfica de Cuerda. Al comienzo, aunque no sea el primer apartado, se encuentra un prólogo de 42 páginas. En éste Cuerda hace un breve repaso por su biografía y por su carrera profesional explicando el derrotero vital que le llevó hasta el punto de hacer una obra como Amanece que no es poco. Aquí se puede encontrar el origen biográfico que tienen muchas de las situaciones aparentemente imposibles que aparecen en la película, lo que demuestra que España en general, y Albacete en particular, son un lugar muy "amanecista".

El siguiente apartado del libro es Ab urbe condita, en el que el autor nos relata el antecedente más cercano de Amanece que no es poco y nos deja clara su afición por el latín, lengua que estudió y conoce. Ab urbe condita era un proyecto de serie de televisión que Cuerda propuso a Televisión Española, lugar en el que trabajaba, pero que fue desestimado por el enorme gasto que habría conllevado. Y de la reducción de localizaciones y duración de este proyecto surgió Amanece que no es poco. Pero intriga imaginar el producto tan maravilloso que podría haber surgido si se hubiese llevado a cabo.

La parte final y principal del libro consiste en el guión original de la película. Y recalco la palabra "original" porque hasta los aficionados que conozcan la película de memoria pueden descubrir aquí unos 30 minutos de escenas que no fueron grabadas o incluidas en la película. Y acompañando al guión están los comentarios del autor explicando cómo se hizo la grabación de las escenas o porque unas partes fueron descartadas y otras incluidas en la cinta final.

miércoles, 22 de enero de 2014

El color del ser humano (Reseña de 'Almas grises' .- Philippe Claudel)

Juan Diego Mora (@Juandi_mora)

'Almas grises'
Philippe Claudel
Editorial: Salamandra
Este año que se cumple el centenario del inicio de la I Guerra Mundial, las webs literarias se llenarán de obras ambientadas en esta época. 'Almas grises' es una de ellas, pero no cayó en mis manos por esta efeméride. Sino por la recomendación encarecida de varios amigos con buen criterio. 

De hecho, la importancia de la Gran Guerra no es más que eso, una ambientación. Un contexto que permite a Philippe Claudel realizar una historia de personajes, una radiografía del ser humano. 

Todo comienza con el asesinato de una niña, con nombre de flor y belleza especial. Sin embargo, el crimen también es una excusa. No es más que el desencadenante. La chispa que prende la mecha de la investigación -más psicológica que procesal- de nuestro protagonista. 

Claudel consigue, gracias a su deliciosa prosa, encontrar la belleza entre la penuria de un pequeño pueblo francés de principios del siglo XX. El devenir de las vidas de sus habitantes en un mundo destrozado por la guerra, la vida de una población que ve como cada día entra un cargamento de hombres destrozados. Que tiene que convivir con la desesperanza. Luchar por su supervivencia a pesar de estar lejos de las balas y los obuses. Vivir en una guerra cercana, pero invisible. 

"A veces pienso que somos como una piedrecilla en el camino, que permanece durante días en el mismo sitio, hasta que el pie de un paseante choca con ella y la lanza por los aires, sin razón. ¿Y que puede hacer una piedra?"

Con este pasaje se podría resumir el azar y las circunstancias que hace que la vida de cada habitante de este pequeño pueblo sea importante en la historia. El fiscal Destinat, el despiadado juez Mierck, Josephine, la mujer rechazada por todos, Lysia, la joven profesora. Toda una colmena de personajes que forman una historia fantástica. 

Narrada en primera persona por su personaje protagonista - el policía del pueblo del que nunca sabremos su nombre - el lector camina a su lado por la oscuridad del ser humano, por la angustia haciendo equilibrismo sobre los ápices de alegría y cae a un oscuro agujero. Gracias a sus páginas te zambulles en las confesiones de un hombre con miedo quedarse solo, le acompañas en su esfuerzo en contar una historia que le carcome por dentro. 

En conclusión una novela fantásticamente escrita, de las que relees pasajes, donde las metáforas -aunque son cuantiosas- sirven para moldear, para mostrar la realidad y no para autobombo narrativo del autor. Un libro para disfrutar. 

No se podía vivir eternamente en los libros, que un día había que coger la vida y sus bellezas con las dos manos”
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